Me Alimento de ti Una Flor

La idea central de esta web es mostrar como la madre puede modificar, imprimir, cambiar, crear...el carácter y la personalidad de su futuro bebé, por medio de sus deseos, emociones, vivencias, pensamientos...durante el embarazo. Podemos decir que todo esto se convierte en el alimento diario de un feto, podemos decir que "Se Alimenta de Ti".

Quiero Un Hijo Sano

En esos días que acompañaba a mi pareja a las revisiones cotidianas de su embarazo, me encontraba con mujeres que de una forma amena y a veces chistosa me contaban sus experiencias de sus embarazos. Algunas me comentaban que al ver una relación directa entre sus vivencias durante el embarazo y la personalidad de su niño, han decidido no repetirla más. Estas son algunas de esas historias:

*Chica joven, con conocimientos de salud e higiene. Su trabajo es enfermera. Muy ilusionada quiso quedar embarazada. Es su primer hijo. Decidió cuidarse mucho porque no quería que su hijo cogiera alguna enfermedad. Con su embarazo se activó un temor que le llevó a vivir el concepto de limpieza al extremo. Cuando bebía en un vaso, lo esterilizaba y más si lo usaba otro, dejó de trabajar a los 4 meses para cuidarse mejor. Durante su embarazo su mundo era excesivamente limpio y libre de contaminación (ni humos de cigarros, ni café, ni ruidos, ni humos de coches...).

 Nació su hijo con la consiguiente historia de que no podía salir del hospital. Cualquier contacto con el exterior (ruidos, coches, humos, cigarros...) se enfermaba o cogía alguna infección. ¿Qué error he cometido? Preguntó su madre, si me he cuidado. No entiendo que los hijos de drogadictas salgan sanos y no tengan problemas como el mío, comentaba la madre.

Mi amiga enfermera no se cuidó. Lo que hizo fue crear un mundo aséptico a su hijo, ese mundo NO EXISTE. Además, me llamó la atención que una persona con altos conocimientos de higiene y salud se le olvidara que el cuerpo humano es inteligente y que por algo existe un sistema de defensas en nuestro cuerpo. Una de las tácticas que tiene este sistema de defensa es conocer los agentes patógenos que existe en nuestro entorno para poder crear las defensas adecuadas. Para esto se necesita no ser excesivamente limpio. Este niño nació con pocas defensas y necesitó dos años para que su cuerpo se adaptara al mundo real, pero para la madre fueron dos años de ir y venir de hospitales. Ahora está embarazada, lo lleva con mucha confianza y ha decidido no cuidarse tanto. Me dijo: “ahora saldré por las calles, estaré en contacto con los fumadores, pasaré por alto los ruidos y humos de vehículos...con mi hijo he aprendido una lección de salud”. Le comenté que no se vaya al otro extremo, la experiencia del embarazo lleva unos cuidados que no es aconsejable descuidar. Una cosa no quita la otra. Te puedes cuidar sin ser tan pulcra. Los extremos no son buenos. Yo lo que quiero es que tu actives tu deseo desde la sensación y el placer de la salud. Cuando te recreas en la salud, no temes a la enfermedad, no temes a las personas enfermas o que te recuerdan tu miedo, NO EXISTE TEMOR, NO EXISTE MIEDO.

NOTA ACLARATORIA:

El sistema inmunológico necesita cierto entrenamiento constante, quienes le permiten entrenarse son las bacterias. Cuando eliminamos esas bacterias por un exceso de limpieza, nuestro Sistema Inmunológico al no tener trabajo, empieza, muchas veces, a atacar al propio cuerpo produciendo enfermedades de tipos respiratorios, alergias o problemas intestinales.

Según los científicos, las personas que son excesivamente limpias necesitan reeducar a su Sistema Inmunológico, y la forma de hacerlo es estar expuestos a bacterias de nuestro medio más inmediato. Por lo tanto, es un error ser excesivamente limpios. Vivir en una casa esterilizada es el error más grave que se puede cometer. Es como querer aislar nuestro cuerpo de la vida, es decir, es un suicidio que se manifiesta en enfermedades graves o constantes asistencias médicas.

En el caso de tener alguna experiencia con hijos enfermos para toda la vida, he observado un trasfondo en los padres. Veo una relación entre enfermedad y un deseo (consciente o inconsciente) de sanar, de ayudar...en el fondo de todo se busca sanar a un niño herido que llevan los padres. Mientras más herido hayan sido los padres y mientras más necesidades de ayudar tengan, más posibilidades hay de tener un hijo con problemas físicos o emocionales. Es como si se dijeran: “estoy herido, estoy herida, quiero ayudarme, quiero sanarme, y no se cómo hacerlo, no comprendo mi mundo interior, estoy algo perdido/a. Desde lo más profundo de ti nacen las respuestas y las soluciones, tienes un hijo enfermo que necesitará de ti toda la vida. Ese hijo es tu niña o niño herido que te dice: “aquí estoy para que te ayudes y te comprendas, trabajando por mi y aceptándome, te sanas y te aceptas. Soy parte de ti”.

De nada te sirve culparte; de nada te sirve negar la realidad o huir de ella. Tu hijo o hija, es tú niño o niña herida. Ámale, compréndele, ayúdale. No es un estorbo, eres tu, es tu mundo interior que pide comprensión y ayuda. Culpándote y viéndolo como un castigo de Dios lo que haces es acrecentar tu dolor, tu herida. Recuerda: “AMALE, ACEPTALO, AYUDALO, DEJALO SER”.

Para llegar a vivenciar esta experiencia hay que pasar por un proceso de transformación, y es aquí la parte positiva de tener un hijo enfermo o discapacitado, que nos ayuda a conectar con nuestra herida y sanarla, y si no, aceptarla y amarla. Esta experiencia da mucha paz, mucha tranquilidad, mucha libertad interior. Es una experiencia sanadora.