Me Alimento de ti Una Flor

La idea central de esta web es mostrar como la madre puede modificar, imprimir, cambiar, crear...el carácter y la personalidad de su futuro bebé, por medio de sus deseos, emociones, vivencias, pensamientos...durante el embarazo. Podemos decir que todo esto se convierte en el alimento diario de un feto, podemos decir que "Se Alimenta de Ti".

Estar embarazada en medio de acontecimientos dramáticos

Recuerdo que el 11-S (como de costumbre) estaba viendo el noticiario cuando impactó el primer avión en las Torres Gemelas de New York, desde ese momento y hasta la saciedad, los medios de comunicación nos bombardearon de información de todo tipo. Pero lo que me preocupa es cómo puede influir un acontecimiento dramático en la personalidad de un futuro bebé. Dependiendo de cómo lo vivas y de lo que sientas dará unos resultados u otros, recuerda que la última palabra la tienes tú como madre. Veamos algunos sentimientos:

¿Qué implica el miedo a volar en nuestra personalidad?

Miedo a volar, miedo a trascender, miedo a conocer otra cultura, a evolucionar…ME QUEDO AQUÍ significa que lo que conozco es lo seguro. Lo extranjero, lo raro…puede ser peligroso, esto, generalmente puede ser muy limitador en una persona adulta. Quiero dejar bien claro que cualquier situación traumática vivida por la madre puede desarrollar actitudes parecidas, entonces, no son solo las madres del 11-S:

Si ves que la muerte te acompaña y no te deja disfrutar de tu embarazo. Si la ansiedad te suprime el corazón. Si tus llantos se ahogan en tus lágrimas y tu grito se pierde en el eco de una pesadilla…incluso, en ese momento tu sigues teniendo el poder de transmitir y cambiar la personalidad de tu bebé. Si dejas que esta situación te aplaste, es posible que tengas un bebé con problemas físicos o de salud importantes. Es importante que lo sepas: “Tu puedes cambiar el resultado”.

No dejes que los señores de la guerra roben, maten, violen la felicidad y la vida de tu bebé…En situaciones extremas, ayuda mucho el deseo profundo y verdadero, sin miedo y con mucha fe hacia Dios; pedir a Dios con fe de que proteja a tu bebé y que le permita el don de la vida. Piensa, sueña y desea cómo tú y tu bebé están en un lugar mejor, de paz y tranquilidad, y sobre todo, confía plenamente en Dios en que así será. Si lo haces así, tu hijo tendrá un gran don en la vida, tendrá mucho poder frente a las adversidades y puede ser un gran guía para los de su generación.


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